“Fragmentos del vacío” es una serie que materializa los espacios invisibles que se forman entre el cuerpo y el aire que lo rodea. A partir de moldes directos sobre manos, pies y abdomen, las piezas capturan el vacío más próximo al cuerpo: el espacio que encierran las manos al juntarse, el arco que forman los puentes de los pies, o la cavidad que rodea el ombligo.
El vacío se vuelve materia. Los negativos se transforman en presencia; las ausencias, en forma. El cuerpo ya no se representa: se insinúa en lo que falta, en la huella que deja al retirarse.
Las esculturas, convertidas en volúmenes autónomos, se alejan de su origen anatómico y adquieren una nueva identidad. Son paisajes desconocidos del cuerpo: fragmentos que, al perder su referencia, revelan la totalidad del ser al que pertenecen.