JOYAS DEL CUERPO
«De la colección Fragmentos del vacío»
“Joyas del cuerpo” forma parte de la colección Fragmentos del vacío y se sitúa en el límite entre la escultura y la joyería. La pieza surge de moldes directos realizados sobre el cuerpo, extrayendo el fragmento del pezón de dos personas —Ariane y Marlon—, que se unen en una sola forma, como una medalla.
El resultado es una pieza íntima, casi ritual, que transforma un gesto corporal en símbolo compartido. La unión de ambos fragmentos convierte lo individual en dualidad, lo erótico en vínculo, lo corporal en metáfora.
La obra plantea una reflexión sobre la identidad, el contacto y la fusión entre cuerpos: sobre cómo la materia puede contener la memoria de una piel, de una relación, de un instante que se vuelve permanente.
→Joyeria/Escultura_Fundición de bronce a la cera perdida_Moldes sobre el cuerpo_Diámetro 5 cm._2006_Barcelona.
Joyas del cuerpo forma parte de la colección de esculturas en bronce «Fragmentos del vacío». Surge de la observación del cuerpo humano como territorio, como paisaje de formas, huellas y vacíos. Cada pieza nace de un molde directo sobre partes del cuerpo: manos, pies, abdomen, pezón, ombligo. A través del proceso de fundición a la cera perdida, esos espacios invisibles —lo que el cuerpo envuelve, lo que deja entrever— se materializan y adquieren autonomía.
El proyecto explora la relación entre lleno y vacío, entre huella y volumen, entre la forma y su ausencia. Las esculturas son negativos convertidos en presencia, restos de un gesto que se transforma en materia.
El cuerpo ya no se representa: se insinúa en lo que falta, en la cavidad, en la huella que deja al retirarse.
Cada fragmento contiene la totalidad del ser.
La mano, el pie, el pezón o el ombligo dejan de ser partes para convertirse en universos formales, abiertos a la interpretación. Son estudios sobre la percepción, sobre cómo el ojo y el pensamiento reconstruyen la forma desde el vacío.