Oïda fue realizada en 2022 para el espacio natural protegido de La Pletera, en Torroella de Montgrí.
Talladas en madera, las dos esculturas se integran y sitúan en el itinerario adaptado que atraviesa un pasaje de dunas y mar. Su forma, ambigua y orgánica, evoca tanto un cuerpo animal como un vestigio geológico: algo que parece haber emergido del agua o haber sido pulido por el viento durante siglos. La superficie, marcada por vetas y relieves, vibra con la luz cambiante del entorno, como si respirara junto al paisaje.
Oïda invita a escuchar, con sus formas se captan y amplifican los sonidos del entorno: el roce de las plantas movidas por el viento, el rumor del mar, el canto de los pájaros, el silencio del aire cuando todo se aquieta. Es una obra que afina la percepción y nos recuerda que el paisaje no solo se contempla: también se oye, se siente, se habita.
Esta pieza fue realizada junto a René Müller.