ombligo
«Una colección muy simbólica»
Ombligos es una obra silenciosa y profundamente íntima. Tres fragmentos —el de una madre y los de sus dos hijos, Ariane y Alexis— conservan la huella del lugar donde comenzó la vida, el punto de unión entre tres existencias.
El ombligo es aquí origen y frontera, marca del vínculo que permanece incluso separado. Cada pieza lleva inscrito el año de nacimiento de cadauno—1954, 1982, 1984—.
Cada pieza revela las dos caras del cuerpo en su positivo y su negativo: la superficie visible y su reverso interior, lo que normalmente no se ve.
Una obra que habla del origen, de la memoria corporal y del hilo invisible que une a madre e hijos más allá del tiempo y la materia, resultando 3 unidades independientes.
→Escultura_Fundición de bronce a la cera perdida_Moldes sobre el cuerpo: OMBLIGOS de madre e hijos_2006_Barcelona.
Estas piezas forman parte de la colección de esculturas en bronce «Fragmentos del vacío». Surge de la observación del cuerpo humano como territorio, como paisaje de formas, huellas y vacíos. Cada pieza nace de un molde directo sobre partes del cuerpo: manos, pies, abdomen, pezón, ombligo. A través del proceso de fundición a la cera perdida, esos espacios invisibles —lo que el cuerpo envuelve, lo que deja entrever— se materializan y adquieren autonomía.
El proyecto explora la relación entre lleno y vacío, entre huella y volumen, entre la forma y su ausencia. Las esculturas son negativos convertidos en presencia, restos de un gesto que se transforma en materia.
El cuerpo ya no se representa: se insinúa en lo que falta, en la cavidad, en la huella que deja al retirarse.
Cada fragmento contiene la totalidad del ser.
La mano, el pie, el pezón o el ombligo dejan de ser partes para convertirse en universos formales, abiertos a la interpretación. Son estudios sobre la percepción, sobre cómo el ojo y el pensamiento reconstruyen la forma desde el vacío.